COLUMNA /// Teresa Crivaro

COLUMNA /// Teresa Crivaro

150
0
COMPARTIR

#NoConvencional

Hoy /// La tilde del perdón. Perdón con tilde

 

Se viralizó en varias pieles. Tatuajes que invitaron categóricamente a realizar una acción: soltar. Sin referir a qué, ni a quién o quién. Es cierto, la moda esté a la orden del día haciendo que el arte indeleble sea contagioso; pero también enuncia un mensaje que se repite.

Pareciera que nació una suerte de competencia entre el futurismo de los jóvenes  y la melancolía de los que empiezan a ser viejos o los que ya lo son. Quizás los avances tecnológicos crearon el terreno fértil para ello.  Entonces por qué no preguntarnos: Soltar, pero soltar qué. (O cómo).

Los jóvenes se hartan de escuchar: “cuando seas grande lo vas a entender”. La experiencia aparece como una mujer que excusa las opiniones de los mayores, desautorizando las voces modernas. Por eso los más inexpertos aportaron otro mensaje que se resume en la letra de la canción del Cuarteto de Nos: “Voy caminando por el lado soleado de la calle, y espero que esta vez la intuición no me falle. Y de reojo a veces miro el lado sombrío, pero mejor no miro mucho que si no me desvío”.

La intuición quitó protagonismo a la vieja experiencia. Apareció una generación que logra y festeja poner la tilde al perdón en la letra que corresponde respecto de las cosas que no pudieron ser; de los ideales incumplidos.

 

No es mágico ni generacional: están quienes hacen un como sí del recorrido, enunciando por ejemplo la desarticulación de una enmarañada relación, de la que no se puede dejar hablar. Es difícil abandonar el pasado, se entiende, allí se resguarda parte del patrimonio de nuestra identidad. Tal vez quienes hoy quieren soltar, más adelante querrán retener. Tatuárselo es una manera de hacer las dos cosas: festejarlo y recordarlo.

 

Sección Blog / En El Ropero /// DATOS COLUMNISTA:

  1. Texto by Teresa Crivaro
  2. Ocupación: Lic. en Psicología. Capital Federal (Cañitas)

 

DATOS DE CONTACT

 

Dejar una respuesta