COLUMNA /// Observatorio de Tendencias INTI 32 (Primera Parte)

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HOY /// Circuito de tendencias OdtINTI 32. Primera Parte: El salto humano.

El Observatorio de Tendencias del INTI es un evento que espero todos los años; disfrutar y vivenciar a través de los disertantes, investigadores y observadores, quienes de forma exhaustiva nos hacen una bajada de tendencias socioculturales que se traducen en el diseño y el consumo. Escuchar a Nati Nupieri o Laureano Mon es compartir un viaje de primera mano y volar sin límites.

 

Cuando pensamos en nuevas tendencias, es necesario entender que el cambio de paradigma en la humanidad, las formas de vincularnos y las mutaciones sociales son el punto de partida para comprender el por qué de un habito dentro del consumo, el origen de un diseño, la razón de ser de una morfología, así como comprender los motivos que nos llevan a movernos y migrar hacia lugares emocionales diferentes.
La primera ruptura que se evidencia es mover los límites de lo binario, un lenguaje mixto y por sobre todo una valorización extrema hacia los sentidos, aquello que nos deja algo más que un simple beneficio y nos brinda una experiencia. La ingeniería emocional diseña objetos, locales comerciales, packaging y campañas publicitarias que quiebran lo estático y nos invitan a ser participes.

Activar cada fibra humana es comenzar a empatizar con el consumidor desde un lazo más cercano, entender sus necesidades más inmediatas y dar respuesta a lo que se va diseñando en forma conjunta. Se trata de generar experiencias memorables donde el otro sienta que es único, pese a estar sumergido en la era de la hiperconectividad.
Otro punto de inflexión será un nuevo límite entre lo público y lo privado y una diferenciación desde lo que ofrecemos como marca a nuestro consumidor. Se trata de salir de la “tinderizacion del consumo”, donde se recibe tanto de todo que es difícil poder discriminar entre aquello que nos imponen y que es lo que realmente deseamos.

 


En esta nueva etapa, lo privado comenzará a ser valorado nuevamente y las personas elegirán a conciencia depurando y descartando aquello que los hace vibrar o no. La estandarización está en su punto máximo y será necesario buscar ser más selectivos si deseamos generar una imagen en nuestras propuestas.

Hay una ética que se redefine y la moda no puede desentenderse. Un comportamiento humano que disputa la normalidad y crea sus propias reglas, entonces las modas masivas serán valorizadas como simples modas, y la búsqueda desde lo conceptual se convertirá en la impronta de todos aquellos que busquen dejar algo más que una simple colección, para vender un estilo de vida.

 

 

En esta nueva era, hay una generación que busca consumir desde la consciencia, entoes podemos ver como los Millennials y la Generación Z (pre adolescentes) se acercan y apoyan a aquellas marcas que cooperan y colaboran para construir una sociedad más justa. Persiguen a aquellas empresas que generan consciencia social, siendo activos colaboradores. Un consumo híper educado, que evalúan la ecuación calidad y estilo.

Podemos decir que el gran cambio deviene a raíz de la saturación y el contrapunto es buscar una mejora en la calidad de vida que se traduce en vínculos más reales, honestos, fuera de la red, más cercanos, que apunten a la memoria emotiva y a lo simple. Encontrar nuevamente belleza en lo simple e imperfecto es la brújula que deberán sostener las empresas que deseen no solo perdurar sino trascender.

 

Sección Blog / En El Ropero /// DATOS COLUMNISTA:

Texto by Gabriela Ratner. Directora at Fashion Urban Camps.

Instagram: @gabyratner

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