COLUMNA /// Alejandra Marcote

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#EMPRENDIMIENTOS

HOY /// Liderar nuestro emprendimiento.

Cultura, paradigmas y liderazgo.

 

El mundo está cambiando a pasos agigantados, eso no es novedad. Sin embargo, aún están vigentes paradigmas que han sido funcionales en otras épocas pero no lo son para esta. Para poder liderarnos a nosotros mismos, y luego a nuestro emprendimiento, necesitamos replantearnos cual cuales son los nuevos paradigmas que favorecen una cultura del aprendizaje constante y la innovación.

 

Hablar menos, escuchar más

No tengo tiempo de escucharlo” “Ya sé lo que me va a decir” “¿Qué me puede decir que yo no sepa? “. Culturalmente, estamos más acostumbrados a hablar que a escuchar. Sin embargo, si querés liderar a tu equipo, comprender que necesitan tus clientes y tus proveedores, y cambiar la calidad de tus relaciones en general, escuchar debe convertirse en una de tus actividades prioritarias, ya que te permite conocer el mundo del otro. En mi opinión, la clave de un buen líder está en escuchar activamente y hacer la pregunta necesaria en el momento justo, más que en tener todas las respuestas.

Si ahora estás pensando “yo escucho”, te invito a que te preguntes: ¿Cómo escucho?.

Si alguna vez – mientras escribías en el celular- dijiste “vos habla que te escucho”, podrás darte cuenta que te perdiste mucha información: ¿sabías que según la Programación Neurolingüística (PNL),  el impacto de lo que decimos con las palabras es solo el 7%? El resto es lenguaje corporal (55%) y tono de voz (38%). Una cosa  es oír a la persona como si fuera una radio, y otra muy diferente es estar presente en la conversación, percibiéndola con todos los sentidos y dedicándole tu atención plena.

#PerchaTip Para desarrollar una escucha efectiva y que no sea una tarea impuesta, necesitas revisar que te decís a vos mismo previamente: “Voy a escucharlo porque seguro puede aportar o decir algo que yo desconozco” es muy diferente de pensar “No creo que tenga nada interesante para decir” o “lo tengo que escuchar”. Pregúntate a vos mismo@: ¿Para qué escucho? Cambiar la conversación interna es fundamental. Para ser líderes necesitamos desarrollar una escucha profunda que va más allá de las palabras y nos permite conectar con el otro, que difícilmente va a ocurrir si estoy ocupado en escuchar para responder o para tener razón. En los próximos meses hablaremos de Mapa de Empatia para desarrollar un producto/servicio de acuerdo a las necesidades de tu cliente, así que te recomiendo que vayas entrenando tus sentidos!

Saber decir “no sé”

Desde chicos nos acostumbramos a que no esté bien visto decir “no sé”, y si desconocemos algo, muchas veces tratamos de “dibujarla” o de “chamuyar”. El punto negativo de no permitirnos decir “no sé”, es que nos cierra al aprendizaje constante que necesitamos para sobrevivir en una realidad tan cambiante, y a escuchar a los demás con genuina curiosidad, conscientes de que tenemos un mundo por descubrir. Si sabemos todo, no hay aprendizaje posible. Por el contrario, si admitimos que tenemos algo nuevo que aprender, eso nos permite transformarnos continuamente, innovar e incorporar nuevas habilidades que nos permitan lograr los objetivos que nos proponemos.

“Si como líder soy quien más sabe en el equipo, tal vez estoy en el lugar equivocado” es una frase que tira por la borda el paradigma del líder sabelotodo, que podía ser útil en la era industrial pero no en la actualidad. El conocimiento se renueva constante, y vos, como líder, no necesitas ser un experto en todo, sino rodearte de un equipo de personas que -en lo posible- sí lo sean y, acompañarlas para que puedan crecer y dar lo mejor de sí.

#PerchaTip Anímate a preguntarte: ¿Cómo emprendedor/a, me animo a decir “no se” para aprender y  capacitarme en temas que desconozco? ¿Cómo líder de un equipo, sé decir “no se” o eso afecta mi autoestima/ego? ¿Frecuento ambientes que no me son familiares para descubrir temas que “no sabía que desconocía”? En ocasiones, si te acercas a círculos que no frecuentabas (ej.: trabajas en tecnología y te propones participar en reuniones de emprendedores sociales), no solo podrás ejercitar tu “no sé que no sé”, sino que vas a estimular tu creatividad conectando puntos que hasta el momento no hubieras asociado!

Aceptar los errores y aprender de ellos

En Latinoamérica no estamos acostumbrados a ver el error como una instancia de aprendizaje, y admitir que algo no salió como esperábamos sin ver comprometido nuestro ego. Cuando alguien se equivoca –en una tarea, proyecto o negocio- intenta ocultarlo, ya que solemos estigmatizar o castigar las equivocaciones, en lugar de reconocer y aceptar los errores, con el objetivo de aprender de ellos. Esto implica poder frenar, examinar y comprender que ocurrió, y descubrir que podrías hacer diferente.

Necesitamos cambiar nuestra percepción del error. Si queremos generar propuestas innovadoras, necesitamos tomar riesgos, lo cual implica la posibilidad de equivocarnos. En Silicon Valley, en donde podemos encontrar algunos de los Start-up tecnológicos más importantes, los emprendedores cuentan naturalmente sobre aquellos proyectos en los que participaron y fracasaron. Es más, algunos grupos de inversión suelen valorar positivamente a aquellos emprendimientos cuyos fundadores tienen en su historial algún proyecto fallido, ya que entiende que existe un aprendizaje  capitalizado.

Escuché decir varias veces: “no vendo porque los clientes no entienden lo bueno que es mi producto” en lugar de “creo que no sé explicar los beneficios” o “tal vez le estoy vendiendo al target que no es el adecuado”. Si la responsabilidad de que algo no sale de acuerdo a lo planificado, se le adjudica 100% a la economía, el gobierno, los proveedores, los clientes o cualquier circunstancia, solo queda sentarse a esperar que algún milagro suceda. Recordá que si no sos parte del problema, nunca podrás ser parte de la solución, ni del proceso de aprendizaje.

Tené siempre presente cuenta que tu equipo va a estar siempre atento a lo que vos decís, pero mucho más a lo que haces. Tus acciones y el ejemplo que das día a día, es lo que va a estar forjando la cultura de tu emprendimiento. Como líder, date permiso para mostrarte vulnerable sin que ello ponga en discusión tu liderazgo. Frases como el “Yo sé cómo es” “Yo sé cómo se hace” “¿Cuándo viste que yo me equivoque? pueden resultar inadecuadas y limitantes, ya que guían el accionar del equipo, quién las replicará. Cuando se genera una costumbre de “sabemos todo” y “no nos equivocamos”, las personas si se equivocan lo ocultan, o bien directamente no intentan hacer algo diferente porque tienen miedo: miedo a quedar en ridículo, a que se vea dañada su imagen, incluso a perder su trabajo. El miedo es uno de los principales inhibidores de la innovación, por lo cual nunca dejes de estar atento a las señales que damos al equipo y al clima que generamos.

#PerchaTip: Como ejercicio personal, pregúntate: ¿Qué tuve que ver yo en las equivocaciones o fracasos? ¿Qué podría haber hecho diferente? ¿Qué aprendí de esa situación? Poder hacer ese ejercicio como líderes, e invitar a tu equipo a sincerarse y tomar conciencia de lo que ocurrió –no para echar culpas, sino para  aprender- puede convertirse en es un gran potenciador de tu emprendimiento y una experiencia altamente positiva.

 

 

 

Sección Blog / En El Ropero /// DATOS COLUMNISTA:

  1. Texto by Alejandra Marcote
  2. Emprendedora – Coach Organizacional y de Emprendedores
  3. Co-organizadora Fuckup Nights Buenos Aires

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